Introducción
Siendo un cuerpo de creyentes guiado por el Espíritu, se le dirige esta exhortación: Crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 3:18). El Espíritu de Dios guía a la iglesia a toda verdad (Juan 16:13). Por consiguiente, los puntos tratados en esta declaración de creencias doctrinal no constituyen un credo cerrado. La iglesia renueva constantemente su dedicación a la verdad y a una comprensión más profunda de la misma, y responde a la guía de Dios en lo que respecta a sus creencias y prácticas.